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Cerrajeros 24 horas
Las puertas representan un baluarte para los mecanismo de seguridad, pero en muchas ocasiones están llegan a presentar múltiples problemas para ser abiertas y esto ocasiona múltiples inconvenientes que conducen a colocar en riesgos tus parámetros de seguridad.
Los problemas por los cuales una puerta no pueda ser abierta, son innumerables, pero hoy te mencionamos los más comunes:
Por inconvenientes propios de la cerradura, bien sea porque esta se tranca de forma constante, o bien porque los materiales internos de la misma con el paso debido del tiempo empiezan a doblegarse y a dañarse, lo que conduce a que las partes internas se aflojen, se caigan o bien se rueden uno con otros haciendo trabaduras internas.
Problemas con las bisagras que ocasionan que estas se caigan o bien rueden sobre la superficie de forma dificultosa, como también aquellas que ocasionan que las puertas se recuesten del marco, haciendo peso sobre este e impidiendo su apertura.
Porque las llaves son las que presentan inconvenientes, es decir, estas comienzan a presentar problemas producto de tantas caídas, guardadas indebidas y usos y abusos, de aquí que las llaves dobladas sean un inconveniente muy generalizado.
Pero lo cierto es que cuando una puerta presenta problema para ser abierta, el problema se vuelve angustiante ya que estas en riesgo, pero hoy te traemos un truco inefable para poder a abrir las puertas.
La solución ante todo, un clic como alternativa salvadora.
Para proceder a ello, es recomendable que dispongas de clics grandes, no de los pequeños ya que estos suelen ser por lo general muy blandengues pudiendo romperse en el interior de la puerta, como también resultan muy pequeños lo que hace difícil su manejo en el interior de la cerradura.
Por igual debes armarte de mucha paciencia, como comprenderás un clic no es medio común para aperturar una puerta, pero resulta lo suficientemente efectivo para abrir la misma, siempre y cuando tengas el pulso y la fuerza adecuada sobre el mismo, procura no entretenerte de modo tal que lo puedas abrir con gran facilidad.
Lo primero que debes hacer es enderezar el clic, puede que para esto necesites de la ayuda de un martillo, basta con que desdobles el clic, lo estires manualmente lo más que puedas sobre una superficie plana, y le propicies golpes secos y certeros en cada uno de sus pequeños dobleces hasta que logres enderezarlo por completo.
Luego procede a introducirlo por la abertura del cilindro, hasta que logres llegar a su parte interna, sigue hacia delante de forma pausada pero imprimiendo fuerza, vas a sentir como encajas el clic en una parte, en este momento procede a girar el clic y veras como la puerta abre con facilidad. Este mecanismo suele funcionar a la perfección con las puertas que cuentan con pomos o bien con cerraduras de botón.
En aquellas cerraduras que presentan más de dos pasos, es probable que requieras introducir dos clics, uno en la parte inferior de la cerradura y otro en la parte superior de esta, lo que facilitará que puedas abrirla misma, procura que al momento de rodar los clics lo hagas de forma sincronizada, es decir, moviendo los dos al mismo tiempo.
En algunos, casos puede que necesites del clic doblado justo a la mitad, con la finalidad de que hagas presión en el mecanismo interno de la misma, para ello basta que introduzca el clic en el medio de la cerradura, permitiendo que esta se expanda en el interior de la misma, llegando con ello, a generar una especie de fuerza interna dentro de la misma, logrando que la puerta se abra.

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